Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

13 de mayo de 2013

Belladona


Belladona-Gótico

Belladona, hermosa mujer. Bello nombre para un veneno tan letal. Ella, la mujer de mis sueños, mi belladona, tomaría la mitad del frasco del purpúreo líquido mortal. Yo la vería irse, la cuidaría hasta el final. Esperaría a que durmiera el sueño eterno y después la seguiría, ese era nuestro pacto.

Ella bebió el líquido púrpura, sus hermosos labios rojos se oscurecieron un poco y ella me besó por última vez. Poco a poco fue perdiéndose, como si caminara lento hacia un acantilado, con la mirada fija en un horizonte que no se distingue, pues el día frío cubrió de neblina el mar, pero, ella está segura de que lo que hay al caer, es lo que quiere.

Y se fue, se lanzó por el acantilado y se hundió en la negrura de la noche eterna, yo la cuidaré mientras termina por ahogarse. La veo en paz, convencida de que ya nadie podrá separarnos, ni sus padres ni los míos, ni la religión,  ni la moral. Somos eternos. La tengo en mis brazos, luce tan hermosa como siempre, blanca como la sal, con sus pecas en el rostro y sus ojos grandes que ya se han cerrado. El frasco de veneno sobre la mesa brilla como un faro en la niebla. La luna me dice que esté tranquilo, pero verla a ella ya sin vida, me destroza. Lloro como un niño perdido, la beso, la abrazo, le digo que la amo tanto, pero, ella no me responde, se ha ido.

19 de abril de 2013

Amor de mausoleo

Amor de mausoleo-Amor gótico

Regresa el amor que me robaste en aquella cama de mármol,cuando la noche gritaba abiertamente que había muerto el pudor.

Regresa esos pétalos en tu espalda, de una ofrenda que adoptaste como tuya,
y te daré el bello recuerdo de una esquela con tu nombre.

Ámame vida, al pie de una cruz, rota por el peso de tu cuerpo,
en un profano intento por redimir los errores de mis labios.

Tenemos sangre suficiente para amarnos, y si octubre se compadece, 
su luna nos dará la bienvenida al bendito destierro de los amantes malditos.

Y que nuestras almas se condensen en gotas...
gotas frías que caen sobre un mármol esculpido por lo etéreo;
sobre nuestras figuras de piedra que la eternidad erosiona con su fúnebre aliento.

Y que los cuervos se posen en nuestros hombros
a mirar el sincero llanto de una noche que extraña al amor.
El amor que me robaste, sobre una cama de mármol,
cuando la noche gritaba abiertamente que había muerto el pudor.

L.D.

1 de abril de 2013

La sirena

Dedicado al amor de mi vida...



La sirena

Él la vio a lo lejos, majestuosa, posando a la orilla de la playa como si supiera que la mira por el catalejos. Su balsa se mece sobre las últimas olas de la tarde y la pierde de vista. Ésa fue la primera vez que la vio y aún la recuerda, con su torso desnudo y su cabello que cae sobre su espalda. Esos perfectos trazos de su pecho que ocultan de manera sorprendente esas suaves hendiduras sobre sus costillas con las que sobrevive bajo el mar. Su cola era tornasol, como de diamante, brillante e hipnótica y su cara albergaba dos hermosos lagos oscuros que lo miraban a través de la lente. Pensó que alucinaba.