Me dice cosas vagas: salud, dinero, etcéteras. Se que ella no me ama pero, estoy seguro de que algo de lo que sabe de mí le concierne. Se muerde los labios, me hace sudar. Saca la carta del diablo y me dice que moriré pero, me dejará morir entre sus largas piernas.
Ella se abalanza sobre mí, sus aretes tintinean en el silencio. La gitana habla en un idioma que no entiendo, tal vez me maldice mientras se aferra con sus uñas a mi espalda, yo solo me entrego. Le ahorraré trabajo al destino y me ahogaré en su escote.
